RED TIERRA DEL FUTURO ¿QUIÉNES SOMOS? Río Claro / Colombia

La Red Tierra del Futuro Latinoamérica, es una alianza internacional de organizaciones que trabajan en áreas de adaptación al cambio climático y equidad social. Es promovida por Framtidsjorden, entidad con base en Suecia y redes también en Asia.

Dichas organizaciones lideran proyectos piloto en sus comunidades, gestionando proyectos educativos y conservando una comunicación permanente a través de herramientas tecnológicas, foros internacionales, visitas y contactos individuales que La Red Tierra del Futuro promueve; fortaleciendo así el trabajo de cooperación continuo. Intercambiando también conocimiento al interior y al exterior de la red, dado que su objetivo es estimular la generación de éste a largo plazo. Así mismo, se trabaja de manera cercana con la academia, involucrando programas educativos vinculados a escuelas y universidades.

Por otra parte, las organizaciones asociadas se ubican en América Latina en los siguientes países: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela. Muchas de éstas reciben apoyo financiero para sus proyectos a través de Framtidsjorden.

La Red Tierra del Futuro se esfuerza por alcanzar una forma de desarrollo sustentable, la cual satisfaga las necesidades de las generaciones presentes y salvaguarde las futuras. Esta agenda es basada en tres diferentes principios: ecología, autosuficiencia y colaboración.

VALORES Y PRINCIPIOS LO QUE NOS UNE Amazonas / América del Sur

Tierra del Futuro trabaja por un desarrollo que tiene su punto de partida en una concepción ecológica. La ecología nos enseña que todo está relacionado, que un desarrollo ecológico debe partir de una visión holística. Los conocimientos que nos aporta la ecología -la ciencia de nuestra casa en la Tierra- también tienen que estar intergrados en nuestros esfuerzos por lograr una administración equilibrada de esa casa. La meta de esta administración es satisfacer necesidades. Tierra del Futuro quiere trabajar por un desarrollo que satisfaga todas las necesidades verdaderas del ser humano, y de las generaciones tanto presentes como futuras. Cuando, como seres humanos, nos relacionamos con otros seres vivos, por ejemplo vegetales o animales, tenemos que partir de la base de que ellos tambien tienen necesidades que requieren ser satisfechas.
Tierra del Futuro se propone trabajar por un desarrollo ecológico a través de:

-Conservación, defensa y restauración de áreas naturales.
Esto puede incluir por ejemplo, bosques nativos o ecosistemas de zonas áridas. La protección de esas áreas se hace en parte a través de la defensa contra la explotación y la degradación y contribuyendo a una toma de conciencia, compromiso y un cambio en la concepción de la naturaleza.
– Restauración y desarrollo de paisajes culturales productivos
Entre otras cosas, a través de la agricultura ecológica, permacultura, agroforestería con adaptaciones locles a las diferentes zonas climáticas y forestación. Algunos principios importantes son: promover la diversidad biológica, aprovechar las condiciones del paisaje, promover sistemas en los que cada componente tiene múltiples funciones, aprovechar la complementación natural que existe entre diferentes plantas y entre plantas y animales, utiizar variedades locales que están adaptadas a las condiciones locales y partir de necesidades de los animales y las plantas.

– Desarrollo de soluciones alternativas, tanto técnicas como sociales
Soluciones que conduzcan a la satisfacción de las necesidades de los seres humanos en el largo plazo, sin que se agoten los recursos no renovables, sin destruir los procesos vitales de la naturaleza o degradar los ecosistemas.

Esto incluye aspectos de desarrollo tecnológico como el manejo y conservación del agua, tratamiento de desechos y residuos, utilización de fuentes de energía renovable, ecología urbana, reciclaje, etc. Pero también se refiere a la búsqueda de vías para producir cambios en los estilos de vida, en los patrones de consumo y producción y de desarrollar un sentido de solidaridad entre las personas, tanto en el presente, como con las generaciones futuras.
– Desarrollo de una conciencia ecológica y un interés por la naturaleza.
Lo que nos guía en este trabajo, es promover una visión de la naturaleza que se base tanto en el conocimiento y la compresión, como en la sensibilidad y el respeto por todo lo viviente. Esta conciencia se puede crear por ejemplo, a través de una pedagogía ambiental comprehensiva como en el trabajo en una escuela de la naturaleza o el trabajo práctico en huertas escolares. Como expresa Gustavo Wilches-Chaux, miembro de nuestro consejo asesor, “Nuestro principal interés no es que aprendas como funciona la naturaleza, sino que la entiedas y la ames. Muchas veces se nos olvida lo que aprendemos, pero casi nunca se nos olvida lo que amamos.”

El ser humano es parte de la naturaleza, pero tiene la capacidad de crear cultura. Al igual que otras especies tiene necesidades específicas, que son comunes a todos los seres humanos y que deben ser satisfechas para poder desarrollarse plenamente. Según el economista chileno Manfred Max-Neef, premio Nobel Alternativo, éstas son:

Subsistencia -o sea techo, vivienda, salud.
protección y seguridad
afecto
entendimiento
participación
ocio
creatividad
identidad
libertad
Las necesidades son las mismas para todos los seres humano, pero el modo de satisfacerlas es la base de las diferentes culturas. Son estos modos los que también determinan la carga que deben soportar los ecosistemas. La cultura global imperante, que tiene su origen en el mundo industrializado, ha fracasado en el sentido de que ha focalizado su atención en las necesidades físicas, descuidando las espirituales y ha generado un despilfarro de recursos totalmente innecesario.
Por eso, uno de los grandes desafíos para la humanidad en el próximo siglo es el transformar su cultura para lograr un balance entre las diversas necesidades humanas y las formas de satisfacerlas; para que así los recursos sean manejados racionalmente, exista consideración hacia otros seres humanos y seres vivientes y la capacidad de los ecosistemas no sea sobrecargada.
La necesidad de crear una alternativa a la cultura global imperante resalta el valor de la diversidad cultural en el mundo y la importancia de que el hombre sea partícipe y creador de su propia cultura.

Para estimular el desarrollo de la autoconfianza, Tierra del Futuro quiere trabajar por autosuficiencia, educación concientizadora, que apunte a la transformación, por diversidad cultural y por el derecho a la identidad cultural.

Autosuficiencia
Las técnicas agrícolas y de la industria alimentaria actuales son cada vez más complejas y difíciles de controlar por los consumidores. La agricultura “moderna” de altos insumos, es costosa para los pequeños agricultores y dañina para la salud. Por eso, Tierra del Futuro trabaja en la promoción de tecnologías alternativas y agricultura ecológica que sean social y localmente apropiadas.

Para lograr esto, los grupos deben encontrar alternativas a los sistemas comerciales internacionales generadores de dependencia; al mismo tiempo que deben defender y conservar su capacidad de autosuficiencia.
Al mismo ritmo que la agricultura moderna va dejando fuera de juego los métodos campesinos tradicionales, van desapareciendo los antiguos conocimientos sobre el suelo y los cultivos, y con esto las variedades de semillas y animales que pueden ser reproducidos por los propios campesino. Por esta razón, es importante apoyar los bancos de semillas que trabajan con la conservación de semillas de cultivos tradicionales (adaptados a las condiciones locales) así como el evitar que desaparezcan las razas de animales tradicionales.
Otros principios básicos son: aprovechar y desarrollar los conocimientos tradicionales, aprender a entender y colaborar con la naturaleza, aprender de otros, desarrollar investigación junto con campesinos y pequeños productores, desarrollar posibilidades para que los pequeños productores puedan mejorar sus ingresos procesando ellos mismos sus productos.
En lo referente al cultivo de hierbas medicinales, se aplican los mismos principios: aumentar los conocimientos tradicionales existentes, colaborar con la naturaleza, realizar experiencias de campo y desarrollar métodos simples de investigación.

La autoconfianza no puede existir sin cooperación. Sin cooperación, la vida en la tierra se vuelve infructuosa.
Lo mismo vale para las sociedades humanas. Los esfuerzos mutuos, la fuerza producida por la cooperación y la solidaridad, son elementos necesarios para que sea posible un desarrollo promotor de la vida.
En Tierra del Futuro hay diversas formas de cooperación:
Una forma es la relación que existe entre un grupo que lleva adelante un proyecto en el tercer mundo y su grupo amigo en Suecia. Juntos trabajan para llevar adelante proyectos hacia la transformación ecológica y social. A través de esta cooperación, también se intercambian ideas y se difunde información sobre la situación en los respectivos países. Por esa razón, se trata de que ambos grupos trabajen con un enfoque similar.

Otra forma de cooperación existe entre los grupos que trabajan en una misma área de trabajo. Así se constituyen redes temáticas. Por ejemplo, hay una red de agroecología en el sur de América Latina , y otra por el desarrollo ecológico en zonas semiáridas.

Una tercera forma de cooperación son los cursos y seminarios. Allí se encuentran personas de diferentes culturas y comparten sus experiencias. Muchos de los miembros de Tierra del Futuro organizan cursos para difundir conocimientos, discutir diferentes soluciones y desarrollar trabajos conjuntos.

Una cuarta forma de trabajar es la trasmición de “programas”. En varios proyectos se han elaborado métodos para el cambio, basados en los principios de ecología, autoconfianza y cooperación adaptados a las condicionantes locales. La trasmisión de estos métodos no es lineal, lo que se comparte es la forma de aproximación a los problemas que se realiza a partir de determinados principios y valores comunes. Ejemplos de esto son el concepto de “atención primaria ambiental”, que implica que la propia población local se hace cargo de su medioambiente, los programas de “desarrolo harmónico” y de “agricultura ecológica”, donde se parte de las necesidades de seres humanos, plantas y animales, las “escuelas de la naturaleza” que promueven el desarrollo de los sentidos, comprensión y respeto de los niños por la naturaleza, el “banco tecnológico” que trabaja con técnicas alternativas a partir de las necesidades socio-culturales.

Esperamos que la cooperación dentro de Tierra del Futuro se convierta en un trabajo común, donde al igual que en una improvisación musical, todos pueden producir sus sonidos, tocar sus instrumentos y escuchándose unos a otros, aprender a entender y amara las creaciones de los otros en un harmonioso concierto para el cambio.

MIEMBROS CAMBIANDO REALIDADES EN AMÉRICA LATINA Cóndor de los Andes / Perú